La cuesta de enero más dura en años: inflación, IEPS y estanflación hacen que el dinero rinda menos en México en 2026

Cuesta de enero 2026

Si al arrancar 2026 sentiste que tu quincena se esfumó más rápido de lo habitual, incluso después del aumento al salario mínimo, no es una percepción individual. La economía mexicana enfrenta una combinación que presiona directamente el bolsillo de las familias y la supervivencia del pequeño comercio: inflación persistente, aumento del IEPS y un crecimiento económico prácticamente nulo. El resultado es una pérdida clara de poder adquisitivo y un entorno cada vez más complicado para consumir, ahorrar o sostener un negocio.

En un comunicado difundido este martes, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) advierte que México atraviesa un escenario de estanflación, es decir, estancamiento económico acompañado de inflación. Este fenómeno explica por qué los precios siguen subiendo mientras el consumo se debilita y miles de negocios se ven obligados a bajar la cortina.

Una economía estancada durante 2025

El contexto macroeconómico no ayudó. Durante 2025, la actividad productiva mostró un crecimiento prácticamente inexistente. El Banco de México estimó un avance del PIB cercano a 0.3 %, reflejo de una economía debilitada en múltiples sectores y un escenario cercano a una deflación económica, sin impulso real en la producción ni en el consumo.

En este entorno, los ajustes de precios que cada año realizan las cadenas productivas no fueron graduales. El aumento extraordinario del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) detonó incrementos abruptos que rápidamente se trasladaron al consumo cotidiano.

El IEPS disparó los precios de productos esenciales

El impacto del IEPS se sintió de inmediato en productos de alta demanda:

  • Bebidas saborizadas: aumentos de entre $1.00 y $8.00.
  • Cigarros: incrementos de entre $15.00 y $22.00.

Estos ajustes provocaron una cascada de aumentos en otros segmentos del mercado esencial. Productos como tortilla, panificación, lácteos, embutidos, abarrotes, artículos de limpieza y aseo personal se encarecieron de forma generalizada. En la práctica, casi todos los rubros de consumo diario registraron alzas, presionando de manera directa el gasto mensual de los hogares.

El aumento al salario mínimo no alcanzó

Aunque el salario mínimo aumentó 13 %, este incremento fue absorbido por completo por la inflación. Lejos de fortalecer el poder adquisitivo, terminó convirtiéndose en un factor inflacionario adicional.

Este proceso absorbe por completo el aumento al salario mínimo del 13 %, que lejos de mejorar el poder adquisitivo termina convirtiéndose en un factor inflacionario adicional. Financiar el gasto público elevando la carga fiscal sobre productos de alta demanda no resultó la ruta correcta”, señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

Las consecuencias ya son visibles: menor consumo, menos compras de volumen y márgenes de utilidad cada vez más reducidos para los pequeños negocios.

Menos consumo y cierre de negocios formales

La presión económica también se refleja en el mercado laboral. De acuerdo con datos del IMSS, México vive la peor pérdida de patrones en casi 30 años:

  • Más de 41 mil empleadores formales han salido del mercado en los últimos dos años.
  • Más de 24 mil cerraron únicamente durante 2025.

Estos datos confirman el diagnóstico de ANPEC: cada vez más negocios formales se ven obligados a cerrar ante la inflación, el aumento del IEPS, los mayores costos operativos y un entorno económico cada vez más adverso.

Presiones adicionales que agravan la crisis

A la inflación y al estancamiento se suman otros factores que profundizan la crisis del pequeño comercio y de la economía local:

  • Extorsión: El cobro de piso se ha convertido en una carga permanente para toda la cadena productiva, desde proveedores hasta puntos de venta. Esta práctica encarece los costos de operación, frena la inversión, limita el crecimiento de los negocios y genera un clima de incertidumbre que afecta la confianza de quienes sostienen la economía local.
  • Aumento en energéticos:
  • El gas natural registró un alza acumulada del 19 % durante 2025, y las proyecciones sugieren que su precio podría casi duplicarse en 2026.
  • La gasolina y el diésel aumentaron entre 25 y 32 centavos por litro a partir del 1 de enero. Estos incrementos impactan directamente en los costos de transporte, logística y abasto, elevando los precios finales y reduciendo aún más el margen de maniobra del pequeño comercio.
  • Inclemencias climáticas y desastres naturales: Para este invierno se pronosticaron 48 frentes fríos, además de fenómenos que afectan infraestructura y cadenas de suministro. El sismo del 2 de enero, con magnitud de 6.5, que se sintió en la Ciudad de México, Acapulco y otras entidades del centro y sur del país, es un ejemplo del impacto inesperado de estos eventos. En Acapulco, el sismo provocó una crisis de agua potable que agrava la situación económica local.
  • Caída de remesas: Durante 2025, las remesas disminuyeron cerca de 6 %, reflejo de una política migratoria más agresiva en Estados Unidos y del envejecimiento de los connacionales en el exterior. Este descenso afecta directamente el consumo de alrededor de 5 millones de hogares que dependen de estos recursos como sustento principal.

Un 2026 que arranca cuesta arriba

“El efecto final es claro: menos dinero circulando en los hogares, márgenes de utilidad reducidos en los pequeños comercios y una pérdida constante de negocios y empleos”, concluyó Rivera. A este panorama se suma la incertidumbre por la renegociación del TMEC y el llamado del sector empresarial a preservar un acuerdo libre de aranceles.

ANPEC subraya que la cuesta de enero 2026 no es producto del azar, sino de decisiones económicas que han profundizado la presión sobre el consumo y el comercio formal. Replantear el rumbo es urgente para evitar que esta pendiente se prolongue durante todo el año y continúe debilitando la economía familiar y al pequeño comercio, considerados el verdadero motor del mercado interno.

En un entorno donde cada peso cuenta, informarse y planear se vuelve clave para tomar mejores decisiones financieras y proteger el ingreso familiar.

¿Cómo estás enfrentando el alza de precios y la pérdida de poder adquisitivo en este inicio de 2026? Cuéntanos en los comentarios.

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